La introducción de alimentos sólidos es un hito importante en el desarrollo de tu bebé. Los expertos recomiendan iniciar alrededor de los 6 meses, cuando el bebé muestra señales de estar listo: se sienta con apoyo, muestra interés por la comida y ha desaparecido el reflejo de extrusión.
Comenzá con purés simples de verduras como zanahoria, zapallo o papa. Introduce un alimento nuevo cada 3–4 días para detectar posibles alergias. La textura debe ir progresando gradualmente desde purés suaves hasta alimentos troceados.
Recordá que hasta el año, la leche materna o fórmula sigue siendo el alimento principal.
Deja una respuesta